martes, 5 de noviembre de 2013

Workyland entrevista a Charela Díaz, una gallega afincada en Barcelona

@charela_diaz


Te puedes presentar: ¿De dónde eres,  cuánto tiempo hace que vives en esta ciudad?
Me llamo Charela, soy de Galicia. Hija, nieta y bisnieta de gallegos satisfechos de su vida en su territorio. Mi historia con Barcelona no es lineal. Vine a Barcelona por 6 meses a finales de 1998 y me quedé 6 años. Fue una gran sorpresa para mí que fui descubriendo sobre la marcha. Me volví a marchar pasado ese tiempo para cumplir con una promesa pendiente. Después de volver a vivir en otros dos países, una vez cumplido mi objetivo, decidí volver y aquí estoy de nuevo, sucumbiendo al magnetismo local. En esta segunda etapa, también con idas y venidas a diferentes lugares del mundo, sumo otros 6 años aproximadamente.
¿Qué es lo que haces actualmente?
Me dedico a crear desde las artes a través de diferentes formatos y planteamientos que van desde dibujar a inventarme maneras de optimizar los recursos a otros artistas y creadores.  

¿Por qué has elegido vivir en Barcelona?
Porque tiene la escala perfecta para tener una interacción amistosa constante, para poderte encontrar por sorpresa con la gente por la calle y a la vez poder vivir en un anonimato que de todo te aleja cuando lo necesitas. También me encanta que se puede recorrer en bicicleta de manera cotidiana y que el sol nos acompañe con tanta constancia.  
Adoro vivir al lado del mar y respirar su aire y a la vez estar a golpe de cuatro pedaladas en el meollo de cualquier actividad a la que quiera acudir. Hay personas que viven aquí a quienes quiero profundamente y eso me invita también a estar cerca. Actualmente Barcelona es hogar.
 

¿Con qué frecuencia y medios te comunicas con tu familia?
Me comunico cada día, o casi casi, por teléfono. Voy de visita en avión de cuando en cuando.

¿Llegaste con contrato de trabajo o sólo con grandes expectativas?
Vine a acabar la carrera. El último año de la licenciatura.

¿Se han cumplido tus objetivos laborales?
Sí. Los del pasado sí. Ahora estoy ante nuevos retos. ;-)

¿Cómo es tu día a día?
Es una constante aventura freelance.  

¿Qué haces en tu tiempo libre?
Quedar con los amigos en sus jardines tropicales o en cualquier otro sitio. Ir al cine. Hacer derivas por la ciudad al estilo de los situacionistas. Dibujar, bailar, nadar y beber horchatas del Tío Che. 

¿Cuáles son las actividades más populares que desempeñas en Barcelona?
Quedar para ir a la playa o a pasear por la montaña o a ver expos o acudir a conciertos. Sentarse en terrazas e ir al cine. Mucha gente va de compras por devoción o al fútbol también.

¿Qué consejo le darías a aquellos que quieren instalarse en Barcelona?
Que hagan por conocer gente local afín a sus intereses y pasiones. Que organicen alguna actividad sobre su cultura o su profesión e inviten a gente de aquí para darse a conocer y ser conocidos. Transmitir el mensaje de que les encantaría quedarse para siempre en este lugar con predisposición a hacer lo posible porque así sea. Véase aprender castellano y catalán. Y si eso no es así, al menos es importante que quieran vivir el presente con integración y entrega entendiendo mejor este lugar y dando lo que esté en su mano con el deseo de sumar valor. 

¿Te informaste previamente en algún organismo o te ayudó alguna plataforma web en esta nueva experiencia?
En mi caso la plataforma de base fue la universidad.   

¿Cómo fueron tus primeros días en Barcelona?
Vine una semana a explorar a ver si me inspiraba el deseo de mudarme. Y fue una semana donde me quedó claro que sí, que quería venirme. Me encantó. Conocía a gente que se habían mudado un poco antes que yo y estaban muy decepcionados, lo veían todo difícil. Yo sin embargo como supongo venía de superar unos cuantos retos en Londres, instalarme aquí me parecía pan comido en comparación. Así fue.

¿Dónde te alojaste al llegar y dónde resides ahora?
En casa de una compañera de universidad que había estudiado conmigo antes y llevaba ya un año estudiando aquí también para acabar la misma carrera que yo.
Era una casa preciosa casi al lado de Arc de Triomf. Le estoy muy agradecida. Por ella además conocí a otras personitas bonitas con las que se creó una amistad.
Actualmente vivo en Poblenou porque se ajusta a mis necesidades de paz, silencio, proximidad al mar, mucha luz y planicie: ideal para ciclistas como yo!

¿Has tenido dificultades de adaptación (las costumbres, la gastronomía, el idioma, el clima)?
No. Pero fue un reto llegar y tener todas las clases de la universidad en catalán cuando no lo había escuchado nunca. Lo entendí rápido pero me sentí presionada a hablarlo de una manera que me resultó ofensiva por varias personas estando yo recién llegada. Decidí que hablaría catalán cuando sintiese que aquí quería quedarme por decisión, por gusto, por placer. Y así lo hice.  En el tiempo en el que no lo hablaba igualmente y sorprendemente gané premios por concurso y méritos de la Generalitat de Catalunya. Fue muy satisfactorio sentir la acogida por parte de la mayoría de las personas con las que me he relacionado y de las instituciones independientemente de mi desconocimiento de la lengua. 

¿Qué fue lo que más te sorprendió de la ciudad?
Barcelona me pareció pequeñísima a cómo me la imaginaba!

¿Cómo es el trato con la gente?
Es un trato de largo recorrido. Me refiero a que la tendencia es a generar vínculos que se mantienen a lo largo de los años. Yo creo que en este sentido es una sociedad conservadora. En los comercios en general yo el trato lo encuentro seco y distante en relación a otros sitios, pero es algo a lo que te acostumbras con el tiempo. Aunque cierto es que a veces hasta me ha molestado.

¿Es fácil instalarse y hacer nuevos amigos?
Yo creo que instalarse es fácil porque abundan las personas fiables. De hecho pienso que cada vez aún es más fácil porque hay más apertura a lo desconocido por parte de los locales. También hay más y más extranjeros que viven aquí con los que conectar. Y sí,  hacer nuevos amigos también opino que es fácil por lo mismo. Además desde hace unos años con la democratización de los viajes, quien no ha viajado y no ha tenido la experiencia de ser extranjero en la tierra de otro, lo cual activa el músculo de la empatía, lo va a hacer, lo cual ayuda a abrirse al extranjero. He visto con mis propios ojos cambios indudables en este sentido en los últimos 15 años en la ciudad.  Por ejemplo: el cumpleaños de un amigo sueco el año pasado era una mezcla total de personas de Barcelona, Cataluña, Suecia y demás procedencias del mundo. Este mismo cumpleaños 10 años antes éramos todos extranjeros o no nacidos en Cataluña.

¿Qué consejos darías a nuestros seguidores a la hora de encontrar nuevas amistades en Barcelona?
Hacer actividades relacionadas con tus gustos y preferencias y atreverse a hablar con la gente aun chapurreando el castellano o el catalán. Coger la iniciativa. La gente local si ve el interés en hablar la lengua, sobre todo el catalán, se motiva mucho. Marca la diferencia.

Dinos un rasgo característico de Barcelona que te guste mucho y un aspecto negativo...
Mucho: la playa en la ciudad.
Nada: La posibilidad de ser robado el bolso a todas horas en el centro.

Un prejuicio sobre Barcelona que resultó totalmente erróneo...
En mi caso fue al revés. No tenía prejuicios antes de venir. Estaba abierta y receptiva. Luego sí pude enterarme de los tópicos y los prejuicios que se pueden tener con la gente de Barcelona y/o Cataluña. A veces lamentablemente coincidían con el estereotipo y otras veces para nada. Diría como algo que rompe un tópico que es posible ser valorado en tu profesión aunque no seas nacido aquí y hasta puedes ganar premios de la Generalitat escribiendo el proyecto en castellano y no en catalán como sería de esperar aunque oficialmente y actualmente está aceptado por ley el bilingüismo. Pero, emocionalmente se promueve lo catalán con mucho énfasis.  

¿Qué es lo que más extrañas de ciudad natal?
La familia, los amigos, la comida autóctona y el paisaje. También la sensación de estar en un sito en el que tus ancestros, por generaciones y generaciones, lo han habitado y en el que han construido todo un imaginario del que eres heredero.

Desde tu experiencia personal, ¿en qué cuestiones crees que WORKYLAND te habría ayudado?
En mi caso como vine a estudiar pues es muy diferente y todo fluyó extremadamente rápido y para bien.
Pero si tengo que pensar de manera hipotética, me hubiera ayudado que alguien me pudiera escuchar con actitud abierta y buen conocimiento de mi profesión para entender lo que yo a nivel profesional específicamente necesitaba y favorecerme los contactos que podrían ser proveedores para cubrir esas necesidades concretas.

Salut!

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